The Co-op Bank en la encrucijada de la banca ética

23.10.2013 | Gestión

El banco británico se define a si mismo desde un "enfoque ético" que se niega a invertir en empresas que participan en el comercio de armas, violaciones a los DD.HH, explotación laboral, cambio climático y fraudes, como se indica en su política de ética creada en 1992. A mediados de 2013 aceptó un plan de rescate de fondos externos por la quiebra que le produjo la fusión de Britannia Building Society. Ahora el eventual control de la administración por operadores externos pone en peligro su visión ética de la banca.


En su sitio web el Banco se presenta como una cooperativa que está administrada por 7,2 millones de miembros que son personas comunes que se unieron al banco por la confianza en su gestión. “Como miembro, usted no sólo tiene voz y voto en la forma en que se ejecuta nuestro trabajo, sino también puede obtener una participación en las ganancias, como un gran agradecimiento por confiar en nosotros.”

El Banco se había construido y ganado seguidores a partir de 1992 cuando implementó una Política de ética que lo comprometía a no involucrarse con empresas involucradas en violaciones a los derechos humanos, comercio de armas, el cambio climático global, explotación laboral y fraude financiero.

Un ejemplo fue el cierre de la cuenta de un grupo cristiano evangélico (Christian Voice) en junio de 2005, debido a que estaba en contra de "su punto de vista sobre la homosexualidad, en concreto, "pronunciamientos discriminatorios por motivos de orientación sexual". Se dijo que el grupo era "incompatible con la posición de la Co-operative Bank, que públicamente apoya la diversidad y la dignidad".

Asimismo el Co-operative Bank fue seleccionado y premiado por la Gay Times por su postura ética corporativa.

Pero el Banco está ahora en medio de la polémica. The Co-op Bank  se encuentra cargado de deudas después de una fusión fallida con “Britannia Building Society” en 2009. En 2012, más de 351 de las 469 millones de libras esterlinas que el banco tenía como deuda provenían de Britannia.

Pese a que el banco había asegurado a sus accionistas que mantendrían su participación mayoritaria y que el banco mantendría su "enfoque ético de los negocios" esta promesa no se cumplió. El último acuerdo realizado este año por el banco le dio la propiedad del 75% de las acciones a socios externos -principalmente a fondos de cobertura. 

Los dos fondos de cobertura involucrados son Silver Point Capital y Aurelius Capital Management. Se cuestiona que ahora el banco a pasado a pertener a estos fondos ya que al prestar dinero al banco le exigen el control de su administración poniendo en peligro sus compromisos éticos. Aún más, se critica que el Banco abandonó su enfoque ético cuando manejó mal el dinero de sus miembros, hizo una adquisición desastrosa que lo llevó a la quiebra y luego para salvar las papas pidió prestado dinero a los fondos de cobertura aceptando sus condiciones. 

El representante del sindicato Unite de EE.UU. afirmó que se trataba de un día trágico ya que ahora "tendremos otra entidad financiera que busca rentabilidad para los accionistas en lugar de  una mejor banca."