Edward Freeman, padre de la teoría del Stakeholder

27.07.2011 | Destacadas

El creador de la teoría del Stakeholder de la empresa moderna, profesor Edward Freeman, ha recibido el doctorado honoris causa por Comillas, a propuesta de su Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (ICADE), en un solemne acto académico. El reconocimiento se debe a su aporte a "consolidar el área de conocimiento y el ámbito práctico de la ética empresarial y por colaborar a la implosión del fenómeno de la responsabilidad social de la empresa, que ahora percibimos crecientemente vigoroso", según las autoridades del centro académico. Tras recibir los atributos de su nueva dignidad académica, el profesor Freeman pronunció su lección doctoral "La construcción de un mundo más ético".


 

Es la primera vez que una universidad concede a Freeman este galardón pero, como manifestó su padrino de ceremonia, el profesor José Luis Fernández, Director de la Cátedra Javier Benjumea (Focus-Abengoa) de Ética Económica y Empresarial, "no será el último que haya de recibir por su contribución a la tarea de consolidar el área de conocimiento y el ámbito práctico de la ética empresarial y por colaborar a la implosión del fenómeno de la responsabilidad social de la empresa, que ahora percibimos crecientemente vigoroso".
Al investir doctor honoris causa al profesor Freeman, Comillas ha querido reconocer, "la profundidad teórica y el impacto práctico de una línea de investigación dinámica, vigorosa, fecunda, que tiene ya y habrá de tener aún más evidentes repercusiones en el futuro inmediato sobre la estrategia, el modelo de gestión empresarial y, en último extremo, sobre la forma de conceptualizar la realidad empresa, y la relación de ésta con la sociedad", explicó Fernández al hacer la laudatio del galardonado.
El ponente contrapuso, a continuación, al premio Nobel Milton Friedman con Edward Freeman a través de sus respectivas concepciones, Stockholder frente a Stakeholder, dos interpretaciones rivales de la empresa, de la gestión y de la responsabilidad social de la empresa y los gestores. "Podría decirse -dijo Fernández- que, mientras la tesis friedmaniana sostiene que la única responsabilidad social de la empresa, y en consecuencia, la clave para medir la excelencia de los gestores, los consejos de administración y los directivos, es aumentar el valor para sus dueños y accionistas, los Stockholders o Shareholders; la concepción que de la empresa emana desde el enfoque del Stakeholder, ensancha mucho más el campo y afirma rotundamente que, junto a los legítimos intereses de los accionistas, hay otros grupos de interés no menos legitimados para merecer el respeto y la atención debida de parte de quienes dirigen. Son los Stakeholders, en palabras de Freeman, aquellos individuos o grupos de individuos que pueden verse afectados por las actividades de la empresa y que, a su vez, pueden ellos afectar a la propia empresa con sus acciones".
Un mundo más ético
Tras recibir los atributos de su nueva dignidad académica, el profesor Freeman pronunció su lección doctoral "La construcción de un mundo más ético". "Muchas personas han afirmado que América del Norte ha perdido su brújula moral -dijo-, que tenemos lo que podría constituir una crisis de ética en el país. Aseguran que nos hemos convertido o que corremos el peligro de convertirnos en una sociedad egocéntrica, introvertida e indiferente a los problemas del resto del mundo. No estoy seguro sobre el lenguaje de crisis; al fin y al cabo quienes (de los que pertenecen a mi generación) pueden olvidar "la crisis energética" como equivalente moral de la guerra, o la crisis de la droga, o ¿fue la "guerra de la droga"? (Y, espero de veras que el Presidente electo Obama empiece a llevar a cabo la transformación que tanto necesitamos)".
"Hoy quiero hacer una propuesta diferente -añadió Freeman-. Pienso que necesitamos un diálogo que atraviese generaciones, sociedades, los ejes norte-sur, este-oeste, clases sociales, razas, religiones y demás contingencias de la vida. Este diálogo debe poner la ética y las cuestiones éticas en la palestra. En definitiva, necesitamos remoralizar nuestras conversaciones acerca de lo que significa vivir la buena vida y crear buenas comunidades".
"Ha llegado el momento para que elevemos el nivel de nuestro diálogo público en todas nuestras instituciones. Necesitamos -concluyó Freeman- anteponer la ética, los valores y los principios, pero a la vez saber mantener un diálogo abierto que evita los moralismos. Necesitamos aplicar lo que he llegado a llamar la Regla de Ben, Emma y Molly (Ben, Emma y Molly son los nombres de mis tres hijos.). La regla es la siguiente: al final del día debo poder ir a casa y decirles a Ben, Emma y Molly dejadme que os cuente lo que hice hoy, de lo cual me siento orgulloso y de lo que quiero que aprendáis. Si no estamos intentando que nuestras instituciones sean lugares donde puedan vivir nuestros hijos, hemos colocado la vara de medir demasiado baja. Necesitamos rehacer nuestro mundo, para convertirlo en un mundo mejor. El futuro de nuestros hijos depende de ello.
Medalla de la universidad
Después de imponer a Freeman la medalla de la universidad, el Rector, José Ramón Busto, SJ, le dio su cordial bienvenida al claustro de doctores. "Las aportaciones del profesor Freeman -agregó el Rector en su discurso- nos parecen tan significativas y relevantes que nos han llevado a reconocerle como doctor honoris causa por nuestra Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Precisamente, es la gestión empresarial el eje en torno al que se articula la labor académica y formativa de la facultad y, precisamente, para contribuir a que esa gestión empresarial estuviera impregnada de los principios éticos de la tradición cristiana se fundó hace casi medio siglo ICADE".
"En nuestra universidad -prosiguió el Rector- queremos formar a nuestros alumnos para hacerlos capaces de una gestión empresarial eficaz, eficiente y productiva, pero queremos formarles, sobre todo, en una gestión empresarial inspirada en una ética de la responsabilidad y de la solidaridad. La responsabilidad es el proceder ético por el que el hombre se hace cargo de la repercusión que su actuación tiene sobre los demás y no se desentiende de ella. La solidaridad es el compromiso exigido por el convencimiento de que toda actividad del hombre repercute en el conjunto de la humanidad".
La primacía del hombre sobre los bienes y la ordenación de la producción y distribución de bienes al servicio del hombre y de su realización, es el horizonte de la reflexión académica, de la investigación y de la docencia de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (ICADE), y "los trabajos del profesor Freeman nos inspiran y nos animan para seguir avanzando por este camino", terminó el Rector.

Es la primera vez que una universidad concede a Freeman este galardón pero, como manifestó su padrino de ceremonia, el profesor José Luis Fernández, Director de la Cátedra Javier Benjumea (Focus-Abengoa) de Ética Económica y Empresarial, "no será el último que haya de recibir por su contribución a la tarea de consolidar el área de conocimiento y el ámbito práctico de la ética empresarial y por colaborar a la implosión del fenómeno de la responsabilidad social de la empresa, que ahora percibimos crecientemente vigoroso".
Al investir doctor honoris causa al profesor Freeman, Comillas ha querido reconocer, "la profundidad teórica y el impacto práctico de una línea de investigación dinámica, vigorosa, fecunda, que tiene ya y habrá de tener aún más evidentes repercusiones en el futuro inmediato sobre la estrategia, el modelo de gestión empresarial y, en último extremo, sobre la forma de conceptualizar la realidad empresa, y la relación de ésta con la sociedad", explicó Fernández al hacer la laudatio del galardonado.

El ponente contrapuso, a continuación, al premio Nobel Milton Friedman con Edward Freeman a través de sus respectivas concepciones, Stockholder frente a Stakeholder, dos interpretaciones rivales de la empresa, de la gestión y de la responsabilidad social de la empresa y los gestores. "Podría decirse -dijo Fernández- que, mientras la tesis friedmaniana sostiene que la única responsabilidad social de la empresa, y en consecuencia, la clave para medir la excelencia de los gestores, los consejos de administración y los directivos, es aumentar el valor para sus dueños y accionistas, los Stockholders o Shareholders; la concepción que de la empresa emana desde el enfoque del Stakeholder, ensancha mucho más el campo y afirma rotundamente que, junto a los legítimos intereses de los accionistas, hay otros grupos de interés no menos legitimados para merecer el respeto y la atención debida de parte de quienes dirigen. Son los Stakeholders, en palabras de Freeman, aquellos individuos o grupos de individuos que pueden verse afectados por las actividades de la empresa y que, a su vez, pueden ellos afectar a la propia empresa con sus acciones".

Un mundo más ético
Tras recibir los atributos de su nueva dignidad académica, el profesor Freeman pronunció su lección doctoral "La construcción de un mundo más ético". "Muchas personas han afirmado que América del Norte ha perdido su brújula moral -dijo-, que tenemos lo que podría constituir una crisis de ética en el país. Aseguran que nos hemos convertido o que corremos el peligro de convertirnos en una sociedad egocéntrica, introvertida e indiferente a los problemas del resto del mundo. No estoy seguro sobre el lenguaje de crisis; al fin y al cabo quienes (de los que pertenecen a mi generación) pueden olvidar "la crisis energética" como equivalente moral de la guerra, o la crisis de la droga, o ¿fue la "guerra de la droga"? (Y, espero de veras que el Presidente electo Obama empiece a llevar a cabo la transformación que tanto necesitamos)".
"Hoy quiero hacer una propuesta diferente -añadió Freeman-. Pienso que necesitamos un diálogo que atraviese generaciones, sociedades, los ejes norte-sur, este-oeste, clases sociales, razas, religiones y demás contingencias de la vida.

Este diálogo debe poner la ética y las cuestiones éticas en la palestra. En definitiva, necesitamos remoralizar nuestras conversaciones acerca de lo que significa vivir la buena vida y crear buenas comunidades".
"Ha llegado el momento para que elevemos el nivel de nuestro diálogo público en todas nuestras instituciones. Necesitamos -concluyó Freeman- anteponer la ética, los valores y los principios, pero a la vez saber mantener un diálogo abierto que evita los moralismos. Necesitamos aplicar lo que he llegado a llamar la Regla de Ben, Emma y Molly (Ben, Emma y Molly son los nombres de mis tres hijos.). La regla es la siguiente: al final del día debo poder ir a casa y decirles a Ben, Emma y Molly dejadme que os cuente lo que hice hoy, de lo cual me siento orgulloso y de lo que quiero que aprendáis. Si no estamos intentando que nuestras instituciones sean lugares donde puedan vivir nuestros hijos, hemos colocado la vara de medir demasiado baja. Necesitamos rehacer nuestro mundo, para convertirlo en un mundo mejor. El futuro de nuestros hijos depende de ello.

Medalla de la universidad
Después de imponer a Freeman la medalla de la universidad, el Rector, José Ramón Busto, SJ, le dio su cordial bienvenida al claustro de doctores. "Las aportaciones del profesor Freeman -agregó el Rector en su discurso- nos parecen tan significativas y relevantes que nos han llevado a reconocerle como doctor honoris causa por nuestra Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Precisamente, es la gestión empresarial el eje en torno al que se articula la labor académica y formativa de la facultad y, precisamente, para contribuir a que esa gestión empresarial estuviera impregnada de los principios éticos de la tradición cristiana se fundó hace casi medio siglo ICADE".

"En nuestra universidad -prosiguió el Rector- queremos formar a nuestros alumnos para hacerlos capaces de una gestión empresarial eficaz, eficiente y productiva, pero queremos formarles, sobre todo, en una gestión empresarial inspirada en una ética de la responsabilidad y de la solidaridad. La responsabilidad es el proceder ético por el que el hombre se hace cargo de la repercusión que su actuación tiene sobre los demás y no se desentiende de ella. La solidaridad es el compromiso exigido por el convencimiento de que toda actividad del hombre repercute en el conjunto de la humanidad".
La primacía del hombre sobre los bienes y la ordenación de la producción y distribución de bienes al servicio del hombre y de su realización, es el horizonte de la reflexión académica, de la investigación y de la docencia de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (ICADE), y "los trabajos del profesor Freeman nos inspiran y nos animan para seguir avanzando por este camino", terminó el Rector.