El INTI trabaja para lograr la brecha digital cero

09.09.2013 | Contratapa

Expertos del INTI diseñan y testean una red inalámbrica que permite extender la conexión a Internet en áreas que están fuera de cobertura. Entendiendo que el acceso a la información y a la comunicación resultan centrales para la vida de las personas y en función de que los beneficios de la revolución digital aún no han llegado a todo el territorio argentino, el INTI busca reducir la brecha digital en las zonas más desfavorecidas.


El INTI –a través del área de Comunicaciones del Centro de Electrónica e Informática–  está buscando solucionar inconvenientes de conexión en regiones de la Argentina que no cuentan con acceso a Internet.

El técnico del Instituto Gastón Pérez explicó que antes se pensaban soluciones a partir de tecnologías analógicas para los problemas de conectividad, pero hoy se pueden ofrecer otras respuestas a través de la conexión wi-fi. 

En esta dirección, el INTI se encuentra desarrollando una solución que se basa en redes inalámbricas malladas, conocidas también como “redes mesh”. Dichos circuitos están conformados por varios nodos unidos entre sí de manera inalámbrica. Para poder ofrecer conexión, por lo menos uno de estos puntos debe estar conectado a Internet de modo de permitir la ramificación de la señal y brindarle servicio a las áreas que están fuera de cobertura.

Los sistemas diseñados tienen en su interior dos routers que funcionan con diferentes frecuencias. Se trata de dos routers comerciales que se relacionan a partir de un software especialmente adaptado por técnicos del Instituto para esa función. La ventaja de que la red funcione con dos routers a diferentes frecuencias es que mientras uno es responsable de transmitir la señal, el otro la recibe y esto asegura que no se degrade el servicio de acceso a Internet. Asimismo, al estar compuesto por equipos que se consiguen en el circuito comercial, su fabricación es mucho más económica.

Los primeros nodos de prueba fueron instalados en un área del Delta, provincia de Buenos Aires, en una red comunitaria ya existente creada por la organización Altermundi. Allí se aprovecharon los muelles de acceso a las viviendas ubicados sobre el río, ya que al estar colocados a este nivel la señal circula más fácilmente porque no hay objetos que dificulten su transmisión.