Proyecto de Ley sobre etiqueta "Sin Trabajo Infantil"

27.09.2011 | Contratapa

El 12 de diciembre el Diputado Nacional Enrique Thomas (Frente para la Victoria, Mendoza) presentó en la Cámara de Diputados de la Nación el Proyecto de Ley "Producto libre de mano de obra infantil" de su autoría. "La creación de un sello distintivo sobre las producciones de bienes y servicios libres de mano de obra infantil, va en este sentido, constituyendo un incentivo para empresarios y consumidores" sostiene el autor. La autoridad de aplicación de la Etiqueta será el Ministerio de Trabajo de la Nación, a través de la Conaeti (Comisión Nacional de Erradicación del Trabajo Infantil), y   convocará a una comisión tripartita integrada por representantes del Estado, de las cámaras, confederaciones, asociaciones, y/o uniones empresariales y asociaciones gremiales.


 

Acompañaron la presentación, Pilar Rey Méndez, Presidenta de la Comisión Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y Susana Arranz de Finger, Directora de Programas Educativos de la Asociación Conciencia, quienes abordaron la problemática del Trabajo Infantil.
 El trabajo infantil existe en muchas partes de nuestro país, lo que nos obliga a pensar en un sistema de incentivos que funcionen dentro del sistema productivo para comprometer a más personas en la defensa de los derechos del niño.
La idea de este Proyecto nace no sólo en virtud del repudio que puede generar en los consumidores el conocimiento de la participación de la mano de obra infantil en los procesos de producción, sino también en aras del cumplimiento y vigilancia de este tipo de disposiciones. Y en que los mismos puedan elegir consumir productos que certifiquen ser libres de trabajo infantil.
Entre los fundamentos del legislador se encuentran los siguientes:
- Los especialistas refieren que la pobreza da lugar al trabajo infantil y el trabajo infantil perpetúa la pobreza. En este sentido, la lucha que como Estado y como sociedad debemos encarar para prevenir y erradicar todas las formas de trabajo infantil, tiene como requisito primordial la sensibilización y toma de conciencia frente a este flagelo que vulnera los derechos humanos.
- El trabajo infantil perjudica la salud, la seguridad y la socialización de los niños, niñas y adolescentes, ya que merma el desarrollo de la niñez y perpetúa la pobreza, degradando las reservas de capital humano necesarias para el desarrollo económico y social.
- Tal vez, el argumento social más significativo contra el trabajo infantil consista en hacer ver que sus efectos son altamente discriminatorios, dado que empeoran la situación de los más desaventajados, profundizando las causas de exclusión de personas y grupos socialmente marginados, en beneficio de los más privilegiados. El trabajo infantil es contrario a los valores democráticos y a la justicia social.
- Es por ello que la cuestión que nos plantea esta problemática resulta prioritaria para quienes estamos comprometidos en la defensa de los derechos humanos: es impostergable frenar la propagación de todas las formas de trabajo infantil.
- A la acción pública a través de políticas agresivas pro infancia debe sumarse una amplia movilización de la sociedad civil. Empresas privadas socialmente responsables que se involucren y colaboren en la erradicación del trabajo infantil, conforme a las reglas básicas de la sociedad incorporadas a la legislación y a los usos éticos.
- El corazón de cualquier estrategia de cambio está en desarrollar en la gente la capacidad de entender que el cambio es necesario y, a la vez, en promover el conocimiento y las habilidades para que los actores individuales y colectivos puedan conducirse de una manera diferente.
- Las empresas transnacionales le asignan cada vez mayor espacio y buscan mostrar una visión de responsabilidad social en forma paralela a la visión de negocios. Esto refleja un creciente reconocimiento de que el mundo es uno solo, de que los escenarios globales de riesgo y las políticas de negocios se inscriben en un mismo mapa aunque los territorios sean diferentes.
- De una manera distinta, en nuestro país los actores líderes en la esfera empresaria y de negocios tendieron a considerar que los temas sociales estaban fuera de su territorio de responsabilidades y que tenían escasa relevancia sobre la competitividad. Por lo tanto los dejaban librados a la conciencia individual o al arbitrio de los actores individuales y colectivos que se ocupan de la filantropía.

Acompañaron la presentación, Pilar Rey Méndez, Presidenta de la Comisión Nacional para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y Susana Arranz de Finger, Directora de Programas Educativos de la Asociación Conciencia, quienes abordaron la problemática del Trabajo Infantil.
 El trabajo infantil existe en muchas partes de nuestro país, lo que nos obliga a pensar en un sistema de incentivos que funcionen dentro del sistema productivo para comprometer a más personas en la defensa de los derechos del niño.
La idea de este Proyecto nace no sólo en virtud del repudio que puede generar en los consumidores el conocimiento de la participación de la mano de obra infantil en los procesos de producción, sino también en aras del cumplimiento y vigilancia de este tipo de disposiciones. Y en que los mismos puedan elegir consumir productos que certifiquen ser libres de trabajo infantil.
Entre los fundamentos del legislador se encuentran los siguientes:
- Los especialistas refieren que la pobreza da lugar al trabajo infantil y el trabajo infantil perpetúa la pobreza. En este sentido, la lucha que como Estado y como sociedad debemos encarar para prevenir y erradicar todas las formas de trabajo infantil, tiene como requisito primordial la sensibilización y toma de conciencia frente a este flagelo que vulnera los derechos humanos.
- El trabajo infantil perjudica la salud, la seguridad y la socialización de los niños, niñas y adolescentes, ya que merma el desarrollo de la niñez y perpetúa la pobreza, degradando las reservas de capital humano necesarias para el desarrollo económico y social.
- Tal vez, el argumento social más significativo contra el trabajo infantil consista en hacer ver que sus efectos son altamente discriminatorios, dado que empeoran la situación de los más desaventajados, profundizando las causas de exclusión de personas y grupos socialmente marginados, en beneficio de los más privilegiados. El trabajo infantil es contrario a los valores democráticos y a la justicia social.
- Es por ello que la cuestión que nos plantea esta problemática resulta prioritaria para quienes estamos comprometidos en la defensa de los derechos humanos: es impostergable frenar la propagación de todas las formas de trabajo infantil.
- A la acción pública a través de políticas agresivas pro infancia debe sumarse una amplia movilización de la sociedad civil. Empresas privadas socialmente responsables que se involucren y colaboren en la erradicación del trabajo infantil, conforme a las reglas básicas de la sociedad incorporadas a la legislación y a los usos éticos.
- El corazón de cualquier estrategia de cambio está en desarrollar en la gente la capacidad de entender que el cambio es necesario y, a la vez, en promover el conocimiento y las habilidades para que los actores individuales y colectivos puedan conducirse de una manera diferente.
- Las empresas transnacionales le asignan cada vez mayor espacio y buscan mostrar una visión de responsabilidad social en forma paralela a la visión de negocios. Esto refleja un creciente reconocimiento de que el mundo es uno solo, de que los escenarios globales de riesgo y las políticas de negocios se inscriben en un mismo mapa aunque los territorios sean diferentes.
- De una manera distinta, en nuestro país los actores líderes en la esfera empresaria y de negocios tendieron a considerar que los temas sociales estaban fuera de su territorio de responsabilidades y que tenían escasa relevancia sobre la competitividad. Por lo tanto los dejaban librados a la conciencia individual o al arbitrio de los actores individuales y colectivos que se ocupan de la filantropía.