Verificar o certificar, he ahí el dilema

25.05.2011 | América Latina

En el marco de la CSRAmericas 2011 se debatió sobre la proliferación de normas, indicadores y guías de RSE en el mundo, sobre todo luego de la irrupción de la ISO26000. Disertaron Germán Granda, Director General de Forética de España,  Perla Puterman, Fundadora del Foro Iberoamericano de Responsabilidad Social de Venezuela y Nelson Núñez, Director de Desarrollo de  Business Sustainability Development, con la moderación de Antonio Vives.


El panel destacó el valor de la ISO 26000 como la primera guía verdaderamente internacional, aunque todavía  se está buscando en el mundo su manera de implementarse. Se dejó en claro, además, que lo que la ISO propone no es un “sello” sino un sistema de gestión de Responsabilidad Social. Se consideró improbable poder verificar "resultados" en RSE ya que no existen parámetos estandarizados.

Las recomendaciones estuvieron por el lado de encarar verificaciones o validaciones de los grupos de interés.

El panel alertó sobre el riesgo de convertir el ejercicio del reporte de RSE en un "check list" o inventario burocrático de acciones aisladas que no se insertan en ninguna estrategia empresaria.

El debate luego derivó hacia la paradoja de preguntar: ¿pero quién verifica a los verificadores?

Los ponentes coincidieron en que los Gobiernos no deberían intervenir en certificación, sino en promoción, aunque sin legislar. Los Gobiernos sí, están empezando a valorar en concursos y compras que una empresa tenga una norma de RSE certificada.