El médico laboral

25.03.2011 | Tendencias

Nadie duda del impacto económico que causa el estrés de los trabajadores en la producción y en el desenvolvimiento de los diversos sectores de una empresa. Son cada vez más las empresas que consultan o tienen médicos laborales en sus sedes. Además de sanitaria la función del especialista es generar en cada uno el sentido de pertenencia a la empresa, coinciden los expertos.


La salud es el máximo estado de bienestar físico, psíquico y social del sur humano. Teniendo en cuenta esta definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la medicina laboral -también llamada salud ocupacional-, no es otra cosa que la interrelación que existe entre la salud global del individuo y el trabajo que desempeña.

"La Medicina del Trabajo comenzó a cobrar importancia cuando se prestó atención al impacto económico que causa el estrés de los trabajadores en la producción y en el desenvolvimiento de los diversos sectores de una empresa", comentó a LA GACETA el presidente de la Sociedad de Medicina del Trabajo de Tucumán, Rodolfo Valperga.

A partir de esta toma de conciencia, -según explicó el médico- se realizaron numerosos estudios y se trazaron estrategias para mitigar eso que muchas veces se confundía con pereza, desgano, falta de voluntad cuando, en realidad, la mayoría de las veces era producto del estrés laboral. Este estado de salud de los trabajadores produce apatía laboral, ausentismo y pérdidas económicas en las empresas.

"El estrés genera cambios físicos, biológicos, psíquicos, hormonales y hasta la somatización de enfermedades. Suele surgir por falta de incentivo salarial, de reconocimiento al trabajo que se realiza, por la dificultad para adaptarse a las exigencias, tensiones y cambios que se producen en el ámbito laboral", acotó el abogado José Béjar, gerente de Recursos Humanos de la Citrícola San Miguel.

Actualmente, conceptos como el control total de la calidad en una empresa, equipos integrales de producción, ambiente laboral sano, entre otros, son habituales en la jerga de empresarios y de ejecutivos. Y no sólo por una mayor conciencia de responsabilidad social, sino también por un avanzado concepto de rentabilidad económica.

"Toda empresa moderna tiene un servicio de Medicina Laboral, que se encarga de controlar la salud física y mental del trabajador, y de despertar en cada uno el sentido de pertenencia a la empresa, la moral empresaria del trabajador y también del personal jerárquico, para que también colabore en la protección de la salud de los empleados. Debe quedar claro que un enfermo es un costo, no una pérdida", especificó Valperga.

Tanto Valperga como Béjar coincidieron en señalar que los jefes de Salud Ocupacional deben desarrollar ciertas competencias, que van más allá de lo meramente médico. Para tener una gestión exitosa debe gozar de credibilidad personal, conocer la empresa, construir estrategias para desenvolverse con idoneidad en su cargo y actualizarse permanentemente.

"Nuestra asociación -dijo Valperga- apoya la educación continua de los médicos laborales. Esto les será de utilidad para obtener la recertificación de especialistas cada cinco años. De ahí que apoyemos el postgrado que se dictará en Tucumán".