¿Ayuda Estatal o dividendos?

07.06.2011 | Mundo

El vicecanciller y ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, cree que las grandes empresas alemanas deberían demostrar que están dispuestas a superar la crisis y no repartir dividendos este año. En Estados Unidos, se han tomado también medidas al respecto. El equipo de Obama advirtió a través del consejero económico  Larry Summers que "quienes reciban asistencia excepcional estarán sujetos a condiciones estrictas pero sensatas que limiten la retribución de ejecutivos. Francia, por su lado, exigirá que todos los bancos que acepten una futura porción de ayuda estatal limiten el pago de dividendos a los accionistas y prohíban el pago de bonos a sus ejecutivos.


 

"Nos encontramos ante la mayor crisis económica de las últimas décadas y no puede ser que las empresas pidan ayuda al Estado y al mismo tiempo repartan millones de dividendos entre sus accionistas", critica Steinmeier en una entrevista con la edición dominical del diario berlinés "Der Tagesspiegel".
A su juicio, una empresa que ha sufrido pérdidas millonarias en el cuarto trimestre, como ha ocurrido con tantas, debería destinar los dividendos a hacer un fondo de reservas que sirva para salvar empleo y no repartirlos.
Mientras, el gobierno de la canciller Angela Merkel está analizando cómo retocar el paquete de ayuda bancaria aprobado en noviembre, y que hasta ahora ha tenido un éxito relativo.
En Estados Unidos se han tomado también medidas al respecto. El equipo de Obama advirtió a través del consejero económico  Larry Summers que "Quienes reciban asistencia excepcional estarán sujetos a condiciones estrictas pero sensatas que limiten la retribución de ejecutivos hasta que sea pagado el dinero de los contribuyentes, prohíban los pagos de dividendos superiores a las cantidades mínimas y limiten las recompras de acciones y la adquisición de empresas fuertes en términos financieros".
Francia, por su lado, exigirá que todos los bancos que acepten una futura porción de ayuda estatal limiten el pago de dividendos a los accionistas y prohíban el pago de bonos a sus ejecutivos, dijo el martes la ministra de Economía, Christine Lagarde, al parlamento.
Los comentarios se produjeron pocas horas antes de que el presidente Nicolás Sarkozy se reuniera con los jefes de los bancos en París, ante quienes intensificará las presiones para que renuncien a las bonificaciones en vista de las enormes pérdidas que acumuló el sector el año pasado.

"Nos encontramos ante la mayor crisis económica de las últimas décadas y no puede ser que las empresas pidan ayuda al Estado y al mismo tiempo repartan millones de dividendos entre sus accionistas", critica Steinmeier en una entrevista con la edición dominical del diario berlinés "Der Tagesspiegel".

A su juicio, una empresa que ha sufrido pérdidas millonarias en el cuarto trimestre, como ha ocurrido con tantas, debería destinar los dividendos a hacer un fondo de reservas que sirva para salvar empleo y no repartirlos.

Mientras, el gobierno de la canciller Angela Merkel está analizando cómo retocar el paquete de ayuda bancaria aprobado en noviembre, y que hasta ahora ha tenido un éxito relativo.
En Estados Unidos se han tomado también medidas al respecto. El equipo de Obama advirtió a través del consejero económico  Larry Summers que "Quienes reciban asistencia excepcional estarán sujetos a condiciones estrictas pero sensatas que limiten la retribución de ejecutivos hasta que sea pagado el dinero de los contribuyentes, prohíban los pagos de dividendos superiores a las cantidades mínimas y limiten las recompras de acciones y la adquisición de empresas fuertes en términos financieros".

Francia, por su lado, exigirá que todos los bancos que acepten una futura porción de ayuda estatal limiten el pago de dividendos a los accionistas y prohíban el pago de bonos a sus ejecutivos, dijo el martes la ministra de Economía, Christine Lagarde, al parlamento.

Los comentarios se produjeron pocas horas antes de que el presidente Nicolás Sarkozy se reuniera con los jefes de los bancos en París, ante quienes intensificará las presiones para que renuncien a las bonificaciones en vista de las enormes pérdidas que acumuló el sector el año pasado.