La cancillería chilena evalúa los avances de la Cumbre de Bonn y prepara un equipo para la COP25

21.07.2019 | Cambio Climático

Entrevista a Claudio Garrido Melo, Consejero y Subdirector de Medio Ambiente y Asuntos Oceánicos del Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de Chile, quien participó en el equipo negociador de la cumbre intersessional sobre Cambio Climático que se realizó en Bonn, Alemania, entre el 17 y 27 de junio.


¿Cuál es el rol del Ministerio de Relaciones Exteriores de cara a la COP25 y cómo será su interacción con el Ministerio de Medio Ambiente?

“Nuestro rol durante la COP tiene que ver fundamentalmente con el tema de negociaciones entre las partes. Debemos dar seguimiento y coordinar el equipo negociador de Chile, y trabajar de cerca con los negociadores de otros países. Es un trabajo transversal que realizamos con el Ministerio de Medio Ambiente. Para ello hemos creado un equipo interministerial formado por más de veinte personas con responsabilidades en cada Ministerio, por ejemplo, el Ministerio de Agricultura, Ministerio de Economía, el Ministerio de Planificación. La idea es impulsar este trabajo como una responsabilidad de cada ministerio, no sólo del nuestro o del Ministerio de Medio Ambiente, cada funcionario tiene asignado ítems de la agenda de la COP que deberá seguir hasta diciembre. El trabajo transversal e interministerial es el eje de nuestra estrategia de cara a la COP25.   

Nuestro rol será distinto al que hemos tenido tradicionalmente como Ministerio de Relaciones Exteriores. Nosotros hemos participado en las negociaciones de otras COP como un gobierno entre muchos, como una parte, pero ahora esto cambió. Como anfitriones y presidentes de la COP25 se espera que tengamos un rol de facilitador, de generación de consenso, de promotor del diálogo. Esto implica un seguimiento detallado de todos los temas en negociación y para lograr esto creamos este equipo interministerial.

Se trata de un equipo de delegados que trabajará en la negociación intentando acercar a las partes, que sabemos que en las COP hay partes con intereses contrapuestos. Este equipo es una iniciativa inédita, nunca tuvimos un grupo negociador tan grande y tan articulado con tantos ministerios. Tuvimos la primera prueba de este equipo en la Cumbre de Bonn y funcionó muy bien, el equipo estuvo trabajando de cerca con los grupos negociadores de otros países. Sabemos que este trabajo es importante porque hay grupos contrapuestos en todas las negociaciones y estuvimos trabajando de cerca para entender sus motivaciones, acercar posiciones y buscar, dentro de lo que se pueda, alcanzar el consenso.

¿Cómo evalúa los resultados de las Negociaciones en Bonn? ¿Por qué fueron importantes de cara a la COP25?

“Estamos en un punto bastante crítico en materia de negociaciones, en 2020 arranca la implementación del Acuerdo de París y tenemos tareas pendientes que tenemos que cerrar en la COP25. Estamos haciendo todos los esfuerzos para que la COP sea un éxito y se logren los objetivos.

Bonn fue importante porque fue la última oportunidad para negociar los temas pendientes del Libro de Reglas aprobado en Polonia”.

En Bonn, los gobiernos discutieron el artículo 6 del Acuerdo de París que versa sobre los Mercados de Carbono y es uno de los temas más polémicos de la próxima COP. ¿Cómo evalúa el avance de Bonn en el texto aprobado?

“Uno de los temas más importantes para las negociaciones de este año es el Artículo 6 sobre Mercados de Carbono. En este sentido, tenemos un optimismo moderado sobre el texto alcanzado sobre el artículo 6, pero por lo menos nos fuimos de Bonn con un texto. Aunque no cumple con las expectativas, por ser muy descriptivo y más bien una recopilación de opiniones diversas sobre el tema, por lo menos se avanzó. Tendremos que conducir en Santiago una negociación que termine de definir este tema. La alternativa más pesimista era llegar a la COP25 sin texto, sin avances, y comenzar de cero. Ahora por lo menos tenemos un texto sobre el cual trabajar”.

¿Por qué genera tanta controversia este artículo?

“La cuestión detrás del artículo 6 es crear un mercado de carbono eficiente que evite la doble contabilidad. Este es el meollo de la discusión. Es un artículo muy controvertido y será clave para los próximos años. Nuestro desafío es evitar que la COP25 termine y sólo tengamos un checklist para cumplir, y no un mecanismo relevante de lucha contra el cambio climático. En la medida que generemos los marcos de transferencia adecuados esto será en beneficio de todos. Nuestra expectativa es que este tema quede resuelto en la COP25, vamos a hacer todo lo posible para que así sea, pero esto dependerá del consenso que se logre entre las partes negociadoras. Es claro que hay países con posiciones más duras que hacen que las negociaciones sean complejas pero creo que la presión de la mayoría puede hacer un cambio”.

Otro tema complejo de Bonn fue la negociación sobre la influencia del Reporte Especial 1.5 de Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) presentado en 2018. Muchos cuestionaron los resultados, ¿Cómo lo evalúa la cancillería?

“Fue un tema complejo ya se se trata de aumentar las ambiciones climáticas y hay muchos intereses contrapuestos. Nuestro rol es promover el consenso y ser sensibles a todas las necesidades y encontrar mecanismos de solución. Así encararemos el tema a fin de año”.

¿Cómo se está preparando el Gobierno Chileno para hacer frente a estos puntos críticos de la negociación de la COP25?

“Creo que el cambio central que estamos viviendo es que la función diplomática que antes era una función ejercida solo por la cancillería ahora es una destreza de muchos. Hoy tenemos un equipo de funcionarios que están ejerciendo un rol diplomático en distintas negociaciones. Funciones como el Ministerio de Hacienda que está negociando para que los ministros de economía del mundo trabajen en cambio climático. Esto es novedoso porque son nuevas funciones diplomáticas que ahora tienen los distintos ministerios. Y nuestra labor es coordinar este trabajo, ya no tenemos el protagonismo, el trabajo es interministerial”.

Se han multiplicado las críticas al gobierno chileno por el Acuerdo de Escazú que en marzo cumplió un año de implementación y que aún no fue ratificado por Chile. Nos mencionaron que el tema lo está llevando cancillería por ser un tema diplomático de negociación entre países. ¿Qué sucede con este acuerdo? ¿Por qué no se ratificó?

“Lo que te puedo decir es que el acuerdo está en estudio y no está cerrado. Necesitamos ser pacientes para ver el resultado. De todas maneras, Chile está cumpliendo con los tribunales ambientales y tiene regulaciones muy fuertes en Transparencia. Chile está cumpliendo con las demandas de transparencia y el acuerdo está aún en discusión, lo que significa que el tema no está cerrado aún. Para nosotros es un tema complejo y al estar todavía en discusión no puedo dar más detalles”.

¿Cuáles son los próximos pasos antes de la COP25?

“Chile está liderando el Cluster de Mitigación en la Cumbre de Acción por el Clima de la ONU que se celebrará en Nueva York el 23 de septiembre. Esta cumbre es importante porque marcará la impronta de la COP25. En la Cumbre en Nueva York, el Secretario de Naciones Unidas hace un llamado a presentar acciones, hechos puntuales, no más discursos. Se busca que los líderes muestren acciones concretas de lo que hacen en acción climática. Por ello nosotros estamos en trabajando en levantar acciones en Mitigación, que es el tema que lideramos, para mostrar avances concretos de Chile.

Nosotros queremos que la COP25 tenga el mismo espíritu, por eso el lema de la COP es “Tiempo de Actuar”, queremos que los países presenten sus acciones. Creemos que es una COP importante  porque se cierra el ciclo de negociación y entramos a la etapa de la acción e implementación”.

Entrevista exclusiva: María Julia Arana

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