Uruguay gana demanda en el CIADI ante Philip Morris por su política anti-tabaco

12.07.2016 | Legislación

El Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial confirmó al gobierno de Uruguay que las medidas aplicadas para reducir el consumo de tabaco no violan los derechos comerciales de la empresa, establecidos en los acuerdos entre Uruguay y Suiza, donde la compañía tiene su sede.


Esa normativa se ajusta a las obligaciones del país según el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco.

Carissa Etienne, directora de la OPS, afirmó que la decisión no sólo reconoce a los esfuerzos de Uruguay por proteger a su población contra el consumo y la exposición al humo del tabaco, sino que además sienta un precedente y un llamado a todos los países a implementar estas medidas sin miedo a violar ningún tratado.

“La OPS/OMS apoyó a Uruguay en la defensa de esas normas que buscan proteger la vida de su población”, apuntó y aseveró que el caso debe servir de modelo en la lucha contra la epidemia de tabaquismo, independientemente de las amenazas de la industria.

En una carta dirigida al presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, la directora de la OPS expresó su beneplácito por la decisión y dijo que ésta “refuerza el derecho soberano de los Estados de proteger la vida y la salud de sus poblaciones, sobre los intereses comerciales”.

Philip Morris había presentado su reclamo en febrero de 2010, después de que Uruguay implementó una normativa para que las advertencias sanitarias ocupasen el 80% de las superficies principales del empaquetado de tabaco, y para que se estableciera un paquete único por marca de cigarrillos.

El gobierno uruguayo presentó sus argumentos escritos en el litigio al CIADI del Banco Mundial, y la OPS/OMS apoyó la defensa del país con un amicus.

Pese al reclamo de la tabacalera, en 2014 Uruguay completó la prohibición total de la publicidad, promoción y patrocinio de productos de tabaco.

El tabaco mata anualmente a casi 6 millones de personas en el mundo, tanto por consumo directo como por exposición al humo de tabaco ajeno. Al menos un millón de esas muertes ocurren en los países de América.

Añadir nuevo comentario