Críticas al lobby petrolero de Estados Unidos

16.06.2011 | Destacadas

Activistas de Greenpeace han desplegado una pancarta con el mensaje “Climate fraud, funded by big oil” (Fraude climático financiado por las grandes petroleras) frente a las oficinas del Instituto del Petróleo Americano (API, en sus siglas en inglés) en Washington. Junto a la pancarta han colocado logos de Exxon Mobil, Shell, BP y Chevron, los gigantes del petróleo en Norteamérica. El origen de la protesta se encuentra en los planes secretos de estas empresas de utilizar personal contratado por ellos para que se hagan pasar por ciudadanos preocupados por las medidas que el gobierno de Obama pueda tomar para paliar el cambio climático. Según la organización, con estas medidas las petroleras estarían financiando una campaña basada en crear una falsa opinión pública contraria a la lucha contra el cambio climático. En un documento del API, filtrado a Greenpeace la semana pasada, se anima a los directores ejecutivos de algunas de las mayores empresas petroleras del mundo a “ordenar a los mandos de su empresa que apoyen con fuerza la participación de sus empleados en esta campaña”. El Presidente del API, Jack Gerard, avisa en el documento de lo “sensible” de su contenido argumentando que “no queremos que nuestros críticos conozcan nuestra estrategia”.


 

Ese documento del API y la campaña están en contradicción directa con el apoyo que varias de las empresas que lo integran dieron a la legislación sobre reducción y comercio de emisiones (cap and trade) en EEUU. Además, el API utilizaba estadísticas económicas falseadas para respaldarlo.
“Las oscuras maniobras de las petroleras suponen una burla al debate público sobre las acciones a emprender con respecto al cambio climático. Necesitamos centrarnos en los límites que los científicos han marcado y no a los acuerdos de mínimos que pretenden las petroleras” ha afirmado Melanie Francis, responsable de la campaña de Clima de Greenpeace Internacional. “Es necesaria una reconversión para que los trabajadores de este sector vean las nuevas oportunidades de empleo que ofrece una revolución energética 'verde' y no que la teman y se enfrenten a ella en estas campañas de desinformación”.
“Los directores ejecutivos y los presidentes de las empresas que forman el API, como ExxonMobil, BP, Chevron y General Electric entre otras, deben denunciar públicamente estos sucios trucos. Deben hacer claramente patente al Gobierno su apoyo a las fuertes medidas necesarias para frenar el cambio climático con la vista puesta en la Cumbre de Copenhague sobre Cambio Climático que tendrá lugar en el próximo mes de diciembre (2)” ha añadido Francis.
 
En lo que va de año la industria petrolera estadounidense, junto con la del carbón y el gas, han empleado más de 82 millones de dólares en realizar lobby corporativo contra la legislación sobre cambio climático.

Ese documento del API y la campaña están en contradicción directa con el apoyo que varias de las empresas que lo integran dieron a la legislación sobre reducción y comercio de emisiones (cap and trade) en EEUU. Además, el API utilizaba estadísticas económicas falseadas para respaldarlo.

“Las oscuras maniobras de las petroleras suponen una burla al debate público sobre las acciones a emprender con respecto al cambio climático. Necesitamos centrarnos en los límites que los científicos han marcado y no a los acuerdos de mínimos que pretenden las petroleras” ha afirmado Melanie Francis, responsable de la campaña de Clima de Greenpeace Internacional. “Es necesaria una reconversión para que los trabajadores de este sector vean las nuevas oportunidades de empleo que ofrece una revolución energética 'verde' y no que la teman y se enfrenten a ella en estas campañas de desinformación”.

“Los directores ejecutivos y los presidentes de las empresas que forman el API, como ExxonMobil, BP, Chevron y General Electric entre otras, deben denunciar públicamente estos sucios trucos. Deben hacer claramente patente al Gobierno su apoyo a las fuertes medidas necesarias para frenar el cambio climático con la vista puesta en la Cumbre de Copenhague sobre Cambio Climático que tendrá lugar en el próximo mes de diciembre (2)” ha añadido Francis. En lo que va de año la industria petrolera estadounidense, junto con la del carbón y el gas, han empleado más de 82 millones de dólares en realizar lobby corporativo contra la legislación sobre cambio climático.