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La seguridad como eje de la movilidad sustentable

15.10.2019 | Movilidad Sostenible

Alrededor de 1,35 millones de personas mueren cada año como consecuencia de accidentes de tránsito.  Los ODS han fijado la meta de reducir a la mitad, para 2020, el número de defunciones y lesiones por accidentes de tránsito en todo el mundo. El rol de la industria automotriz y otros actores del sector privado.


Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada año se pierden aproximadamente 1,35 millones de vidas como consecuencia de los accidentes de tránsito. Entre 20 millones y 50 millones de personas sufren traumatismos no mortales, y muchos de esos traumatismos provocan alguna discapacidad.

Estas lesiones causadas por el tránsito ocasionan pérdidas económicas considerables para las personas, sus familias y los países en los costos del tratamiento y de la pérdida de productividad de las personas que mueren o quedan discapacitadas por sus lesiones, y del tiempo de trabajo o estudio que los familiares de los lesionados deben distraer para atenderlos. La OMS estima que los accidentes cuestan a la mayoría de los países el 3% de su PIB.

“Los accidentes de tránsito se cobran un número inaceptable de víctimas, especialmente entre las personas pobres de los países pobres", dice la Dra. Margaret Chan, ex Directora General de la OMS

Una enorme brecha aún separa a los países de ingresos altos de los países de ingresos bajos y medianos; en estos últimos se produce el 90% de las defunciones por accidentes de tránsito, aunque solo tienen el 54% de los vehículos del mundo. Europa, en particular los países más ricos de la región, registra las tasas de defunción más bajas, y África las más altas.

Las principales víctimas mortales de las colisiones de tránsito siguen siendo hombres jóvenes menores de 29 años. Los usuarios más vulnerables de las vías de tránsito siguen siendo los más afectados: peatones, motociclistas y ciclistas.

En el 2016, se produjeron unas 35.000 defunciones de motociclistas, por encima del número de defunciones de peatones. Esto representa un aumento de la proporción de defunciones de motociclistas, de 20% en el 2013 a 23% en el 2016. Una de las razones de este aumento de las defunciones de motociclistas es que el desarrollo de infraestructuras urbanas de transporte en América Latina no ha seguido el mismo ritmo que el rápido crecimiento de las ciudades y las poblaciones urbanas.

“Los países de la región deben seguir ampliando las medidas multisectoriales de seguridad vial, que incluyen vías e infraestructuras seguras, transporte público para todos, leyes y reglamentos apropiados, y fortalecimiento de las políticas de transporte y los organismos coordinadores para el debido cumplimiento de la protección de todos los ciudadanos”,  Anselm Hennis, MD, PhD Director del Departamento de Enfermedades No Transmisibles de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)

Dado su impacto sobre la carga en la salud mundial, el tema de seguridad vial se ha incluido en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030.

El ODS 3, que busca “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”, en su Meta 3.6:propone para 2020 “reducir a la mitad el número de muertes y lesiones causadas por accidentes de tráfico en el mundo”.

Por otra parte, el ODS 11 aspira a “Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”.  En su meta 11.2 dice:

(…)para 2030, proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación vulnerable, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas de edad”.

Las Naciones Unidas han dejado en claro que el cumplimiento de los ODS no es responsabilidad exclusiva de los Estados, y ha interpelado también al sector privado a incorporar estas metas en sus políticas y sistemas de gestión.

Una automotriz como Renault, por caso,  trabaja de forma transversal con los ODS buscando contribuir metas que están alineadas a su actividad. En relación a la seguridad vial y movilidad sostenible trabaja en la Meta 3.6 a través de iniciativas como programas de educación vial y con la realización de eventos de divulgación e investigación sobre  seguridad vial y movilidad sostenible, en articulación con organizaciones del sector público, privado y social donde se busca relevar posibles soluciones a la problemática de los siniestros viales y proponer soluciones de mejora que incidan en la agenda pública.


En lo que respecta a la Meta 11.2 de “Ciudades y comunidades sostenibles” Renault se focaliza en e l lanzamiento de vehículos eléctricos que contribuyen a esta meta promoviendo una alternativa de movilidad más ecológica, segura y sustentable.

- Decenio de Acción por la Seguridad Vial

Las Naciones Unidas declaró Decenio de Acción por la Seguridad Vial al periodo de 2011 al 2020 para alcanzar esta meta propuesta y para ello promueve planificar, ejecutar y evaluar una serie de acciones que contribuyan de manera conjunta y equilibrada al alcance de la meta mundial establecida de reducción de los fallecidos en siniestros de tránsito.

Los 5 pilares sobre los cuales se sostiene esta estrategia son:

- Gestión de la seguridad vial

- Vías de tránsito y movilidad más seguras

- Vehículos más seguros

- Usuarios de vías de tránsito más seguros

- Respuesta tras los accidentes 

 

- Conducción bajo los efectos del alcohol

Conducir después de consumir alcohol (lo que se denomina conducción bajo los efectos del alcohol) aumenta significativamente el riesgo de colisión y su gravedad (16). Se ha demostrado que aunque la cantidad de alcohol consumida sea muy pequeña las facultades de conducción quedan disminuidas y el riesgo aumenta exponencialmente con rapidez para los niveles de consumo que exceden 0,05 g/dl en la población general de conductores.

Las empresas que comercializan alcohol han enfocado la problemática desde la óptica del  consumo responsable.

Diageo es reconocido como una de las líderes en mejores prácticas de consumo responsable a nivel internacional y ha desarrollado más de 300 programas al respecto. En México, desde 2011 implementó un programa denominado “Actuando Mejor”, con el objetivo de promover una cultura de venta, servicio y consumo responsable.

“Para lograr una transformación requerimos hacerlo en conjunto con aliados como autoridades, sociedad civil, universidades, centros de consumo, puntos de venta, entre otros”, dicen desde la empresa.

En este sentido, "Actuando Mejor” busca crear un mejor entorno y un cambio de actitud en relación al consumo, el servicio y a la venta responsable de bebidas con alcohol; la primera acción fue implementada en la ciudad de Querétaro en 2011. En 2015 se expandió a toda la ciudad de México a través de un convenio que se firmó junto con la Asociación Mexicana de Restaurantes (AMR) y la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC).

A escala regional, Diageo y el Instituto de las Naciones Unidas para la Formación y la Investigación, han firmado una alianza estratégica para colaborar en la reducción del número de muertos y heridos en accidentes de tráfico, y mejorar la seguridad vial en aquellos países que registran las tasas más altas de muertes ocasionadas por accidentes de tráfico.

La empresa también trabaja con celebrities embajadores, como el piloto Fernando Alonso, en las campañas que llevaba a cabo con Johnnie Walker para promover actitudes responsables hacia el alcohol, aprovechando el patrocinio de la Fórmula Uno.

“Que un mensaje como este partiera de una marca como Johnnie Walker y lo apoyara un piloto de la dimensión de Fernando Alonso resultaba una forma totalmente diferente de trasladar al público un mensaje de responsabilidad en relación con la conducción”, sostiene un vocero de Diego.

- Dispositivos móviles

De acuerdo con la OMS, las distracciones mientras se conduce, ya sea debido al uso de dispositivos móviles o de dispositivos instalados en el vehículo, son un factor de riesgo cada vez mayor en todos los conductores, especialmente en los conductores jóvenes e inexpertos.

La evidencia indica que hablar por teléfono (móvil o sin manos) mientras se conduce aumenta hasta cuatro veces la probabilidad de verse involucrado en una colisión. Este riesgo aumenta aproximadamente 23 veces en el caso de los mensajes de texto durante la conducción.

Además, el tiempo de reacción de un conductor es dos veces más lento cuando se usa un teléfono, y la distracción de los conductores es mayor cuando conversan con sus teléfonos móviles que cuando escuchan la radio o hablan con un pasajero en el vehículo.

Aunque los riesgos asociados con las distracciones cuando se conduce son muy conocidos, no hay evidencia suficiente sobre la eficacia de la legislación para establecer criterios de mejores prácticas que limiten o prevengan el uso del teléfono móvil mientras se conduce.

En la América Latina , más de  20 países prohíben el uso de este dispositivo al conducir y siete países el uso del teléfono móvil sin manos.  Según la OMS, se carece de suficientes datos con respecto a la aplicación y el cumplimiento de la ley, ya que solo seis países recopilan sistemáticamente datos sobre el uso del teléfono móvil mientras se conduce a través de los partes policiales ordinarios sobre colisiones.

Las empresas de telefonía celular tienen en este campo una deuda pendiente. Un rápido análisis de la materialidad de la estrategia de responsabilidad social empresaria de alguna de las principales empresas de telecomunicaciones del mundo revela que el tema no está en la agenda y estas empresas no están dando una respuesta a la altura del problema que se plantea. 

- El enfoque de sistemas de seguridad

El enfoque de sistemas de seguridad propone un sistema de transporte seguro para todos los usuarios de las rutas y camino, con foco en  la vulnerabilidad de las personas a las lesiones graves causadas por accidentes de tránsito, y reconoce que el sistema se debería concebir para tolerar el error humano.

La piedra angular de este enfoque son las carreteras y caminos seguros, las velocidades adecuadas, los vehículos seguros y los usuarios de carreteras seguros, todo lo cual se debería abordar con miras a poner fin a los accidentes mortales y reducir el número de lesiones graves.

Un reciente estudio realizado por el Transport Research Laboratory y Bloomberg Philanthropies demuestra los costos y efectividad de la implementación de medidas para evitar colisiones y para protección para peatones.

El reporte, encargado por Bloomberg Philanthropies revela que más de 25,000 vidas latinoamericanas podrían ser salvadas y más de 170,000 lesiones graves podrían prevenirse para el 2030 si cuatro países clave de la región aplicaran las normas de seguridad vehicular de las Naciones Unidas (ONU): Argentina, Chile, México y Brasil.

El Transport Research Laboratory (TRL, por sus siglas en inglés) del Reino Unido realizó el estudio independiente con el objetivo de estimar el potencial de muertes y lesiones evitadas si se adoptan las normas prioritarias de seguridad vehicular de la ONU, específicamente:

• Estándares mínimos para la seguridad estructural a los choques: regulaciones que protejan a sus ocupantes en impactos frontales y laterales

• Control Electrónico de Estabilidad

• Medidas de protección para mejorar la seguridad de los usuarios vulnerables de las vías, incluidos los peatones y los ciclistas.

Además de las 25,000 vidas que se pueden salvar en esos cuatro países entre 2020 y 2030, el estudio estima que se podrían haber salvado 15,000 vidas más durante los próximos 10 años de haberse tomado acciones regulatorias que aseguraran la inclusión del Control Electrónico de Estabilidad en todo el parque automotor para 2020. Además, el informe encontró que la prevención de choques y las medidas de protección para los peatones serían rentables en cada país dentro de uno a cuatro años. Finalmente, la investigación estima un beneficio económico de USD $ 28.9 mil millones en los cuatro países al prevenir muertes y lesiones graves.

Según el Informe de Seguridad Vial 2018 de la Organización Mundial de la Salud, América Latina está muy atrasada con respecto a Europa en las normas de seguridad vehicular. El estudio de TRL señala que hubo cerca de 76 millones de vehículos registrados y cerca de 62,000 muertes reportadas en Argentina, Chile, México y Brasil en 2015. En los 10 años de datos obtenidos del 2005 al 2014 inclusive, el estudio de TRL encontró que no hubo disminución del número de víctimas mortales en ninguno de los cuatro países. De hecho, hubo un aumento significativo de muertes en Brasil (22%) y en Argentina (20%).

El informe advierte sin embargo, que los cuatro países deben adoptar todas las regulaciones para que se realicen las mejores proyecciones de escenarios en el estudio. La coherencia de criterios es fundamental para los fabricantes que proveen productos a la región. Un retraso produciría una reacción en cascada en los cuatro países. Se recomienda que Brasil implemente inmediatamente la Norma 95 de la ONU para la protección a los ocupantes de vehículos en caso de impacto lateral. Argentina, Chile y México han anunciado que adoptarán esta norma, aunque los plazos en México son inciertos. Si Brasil también la implementa y México anuncia una rápida implementación de las regulaciones podría catalizar el ahorro de vidas en toda la región.

Los hallazgos del estudio están estrechamente alineados con las recomendaciones de políticas adoptadas por la ONU y son consistentes con el "Road Map 2020 for Safer Cars" de Global NCAP.

Kelly Henning, Directoria del programa de Salud Pública de Bloomberg Philanthropies, dijo:

“Las muertes y las lesiones graves causadas por choques de vehículos se pueden prevenir, y sabemos qué funciona. Requerir las características de seguridad prioritarias de la ONU en los vehículos con pasajeros, incluidas las medidas para proteger a los peatones y ciclistas, podría salvar miles de vidas en los cuatro países estudiados y es una buena inversión de los gobiernos.”

David Ward, Presidente de Global NCAP, dijo:

“Dada la cantidad de vidas que se pueden salvar, Argentina, Chile, México y Brasil deben aplicar de inmediato y hacer cumplir las normas de seguridad para vehículos y peatones más allá de lo que ya están haciendo. Hemos visto que estas mismas regulaciones salvan vidas en Europa, y las personas de América Latina merecen los mismos beneficios".

Jolyon Carroll, Consultor de Seguridad Vehicular de TRL, dijo:

“Este es un trabajo importante, que contribuye a la comprensión de las normas de seguridad de los vehículos de pasajeros y el efecto que tienen en las poblaciones, y gratifica a las generaciones de usuarios de las carreteras futuras. Nos complace que Bloomberg Philanthropies nos haya pedido que realicemos este estudio de costo-efectividad. Este trabajo es fundamental para el impacto social que nos esforzamos por ofrecer al hacer que el transporte sea más seguro. Esto no es una conjetura; sabemos que estas medidas básicas salvarán vidas. Este informe demuestra la escala de beneficios que logrará la legislación apropiada".

Alejandro Furas, Secretario General de Latin NCAP, dijo:

“Los países de América Latina y el Caribe han comenzado a implementar medidas de seguridad para vehículos nuevos, pero el avance es inconsistente en la región. Brasil lidera en este aspecto, con fabricantes respondiendo positivamente a las pruebas de Latin NCAP y a las campañas orientadas a los consumidores. Esto no es suficiente; las regulaciones son necesarias para establecer requisitos mínimos de seguridad.

A partir de esta base normativa, Latin NCAP continuará creando conciencia en el consumidor en toda la región, alentando la demanda de niveles de protección cada vez más altos para vehículos nuevos. Autos seguros no sólo incumbe a los pasajeros sino también a usuarios vulnerables”.

- La industria

Organizaciones como la CEPAL, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Latin NCAP y la Universidad de Chicago reconocen el gran impacto que la industria automotriz posee en el cambio estructural para un desarrollo sostenible e inclusivo en los países latinoamericanos, e impulsan espacios para discutir sobre los estándares internacionales para la construcción vehicular, implicancias y oportunidades para el desarrollo sostenible de América Latina y para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Renault

Fabrica y comercializa vehículos de forma sostenible con el foco puesto en la fabricación de autos seguros, de bajo impacto ambiental y accesibles. Es por eso que como fabricante de automóviles, centra su esfuerzo “en la seguridad de todos los ocupantes de sus vehículos, investigando e innovando en tecnología y equipamiento de seguridad”.

La Movilidad Sostenible es una de sus principales responsabilidades como fabricante de vehículos para reducir su impacto en el medio ambiente y promover una mayor seguridad vial. Implica brindar la posibilidad de que todos puedan viajar de forma más segura y con una menor huella de carbono en cada desplazamiento. La Movilidad Sostenible es uno de los dos ejes fundamentales de la estrategia de sustentabilidad: MOBILIZE. Dentro de este campo, trabajamos la seguridad vial y el medioambiente.

En cualquiera de las fábricas que el Grupo Renault tiene en el mundo, los procesos de producción siguen normas internacionales y estándares de calidad suficientemente avalados por los estados y las organizaciones de la sociedad civil dedicadas al estudio y concientización sobre Seguridad Vial.

Todos los vehículos Renault cumplen con las normativas vigentes en cada país donde son comercializados y además se trabaja de manera permanente para ofrecer equipamiento por arriba de las exigencias establecidas por ley.

Además la Fundación Renault, está comprometida con esta temática y es por eso que impulsa dos programas de educación vial en escuelas de todo el país: El Programa La Calle y Yo, está dirigido a alumnos de escuelas primarias con el objetivo de concientizar sobre la importancia de respetar las normas de tránsito y manejarse de forma segura y sustentable en el trayecto del colegio al hogar. Desde su lanzamiento ya se han alcanzado a más de 130.000 chicos.

Por su parte el Programa internacional Tus Ideas Tus Iniciativas, está dirigido a alumnos de escuelas secundarias de todo el país concientizando sobre los riesgos de alcohol y conducción y la importancia de tener un rol activo en la seguridad vial. Desde su lanzamiento ya se han alcanzado más de más de 2600 alumnos en todo el país.

Toyota

El medio ambiente, la seguridad vial y la educación para la empleabilidad son los tres pilares de las iniciativas de RSE de Toyota. En este sentido, la compañía japonesa aborda la seguridad vial a través de la integración de personas, vehículos y entorno del tránsito con el objetivo de eliminar por completo las víctimas por siniestros viales. Como parte de estos esfuerzos, desarrolla actividades educativas desde la década de 1960, dirigidas tanto a conductores y peatones, con el objetivo de crear conciencia sobre la seguridad vial a través de la implementación de diferentes programas en todo el mundo.

En Argentina, a través de su política de RSE, Toyota desarrolla el programa “Toyota y Vos”, diseñado para educar a jóvenes con registro y a sus padres en el manejo seguro y confiable; y “Toyota y Vos Kids”, dirigido a niños de entre 5 y 9 años que ofrece conceptos teóricos y prácticos de seguridad vial y busca corregir a los padres en los hábitos de conducción.

En cuanto a la seguridad del vehículo, finalizada la producción y antes de ser despachado, el vehículo pasa por una etapa de control de calidad con inspecciones visuales y funcionales, donde es sometido a un rodaje en el cual se comprueba el comportamiento de todos los elementos de seguridad (freno, ABS, dirección, suspensión, control de tracción, entre otros).

A la vez, la compañía, como miembro integrante de la Asociación de Fábricas de Automotores junto con la Agencia Nacional de Seguridad Vial, acordó la implementación gradual de nuevos sistemas de seguridad para los vehículos. Durante diferentes etapas, se incorporó el sistema antibloqueo de frenos, control de estabilidad, bolsas de aire, cinturón de tres puntos, luces automáticas y apoya-cabezas en todas las plazas contiguas a las puertas, entre otros. Hoy todos los modelos comercializados cuentan con estos sistemas de seguridad.

Además, Toyota participa voluntariamente de la calificación que otorga Latin NCAP (New Car Assessment Programme).

El futuro: la tecnología al servicio de la seguridad

Muchas ciudades ya están implementando proyectos de Big Data  para aumentar la seguridad. En Europa, existen programas dirigidos por la Unión Europea y empresas que trabajan en formas de usar la tecnología para reducir los accidentes de tráfico. La UE ha diseñado una estrategia para crear sistemas de transporte inteligente cooperativos, que se centran en reducir el error humano, optimizan los sistemas de transporte y crean soluciones ecológicamente sostenibles. También recalcan la necesidad de intercambiar datos entre diferentes implicados en el sistema de transporte, un problema frecuente con el que las organizaciones deben lidiar cuando implementan soluciones de Big Data.

Otro proyectos están enfocados en impulsar la conducción automática y los vehículos conectados. Muchas marcas de vehículos ya  están incorporando las primeras funciones autónomas de seguridad: frenada automática de emergencia, que evita colisiones por alcance con otros vehículos; reconocimiento de peatones en trayectoria del vehículo y frenada automática de emergencia para evitar atropellos; y accionamiento autónomo de la dirección al detectar el inicio de una salida involuntaria de carril. Estas funciones evitan parte de las tres principales circunstancias de accidentes mortales: 42% de salidas de vía, 20 % de choques y 15% de atropellos.

Se prevé que hacia el año 2.025 ya podamos comprar los primeros vehículos con una inteligencia suficiente como para conducir con seguridad.

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