Polémica por doble estándar en el uso de fosfato en jabones

15.04.2011 | América Latina

El uso de tripolifosfato en jabones y detergentes ha desatado una fuerte polémica en Paraguay y puso en el centro de la escena a la multinacional holandesa Unilever, cuestionada por utilizar un doble estándar. Mientras en Brasil la empresa retiró la sustancia de su producción, en Paraguay impulsa acciones judiciales para anular un decreto que suspende el uso del componente por considerarlo dañino para las aguas.


Unilever del Brasil en julio de 2010 retiró de su producción de jabones el tripolifosfato de sodio, por considerarlo dañino para el medioambiente, según informaron medios sectoriales de la industria local. Mientras tanto en Paraguay, las importadoras Unilever Paraguay, Aconcagua y Montana lograron que la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia suspendiera los efectos de un decreto que prohíbe el uso del tripolifosfato de sodio en jabones y detergentes, tanto importados como fabricados localmente.

Países como Puerto Rico legislan sobre el uso del tripolifosfato en la producción local de detergentes y en los importados, por ser nocivo para los cursos de agua.

“Tanto Unilever de Holanda como del Brasil han eliminado el uso del tripolifosfato en la fabricación de los detergentes; sin embargo, la representante paraguaya de la trasnacional lucha judicialmente por seguir importando productos conteniendo dicho “coadyuvante”, a pesar de haber reconocido también que es perjudicial para el medioambiente; en especial para los ríos, lagos y arroyos, donde produce un fenómeno conocido mundialmente como “eutrofización”. Es decir, el crecimiento desmedido de vegetales en el agua, puesto que se trata de un poderoso fertilizante, que llegar hasta a secarlos totalmente”, informó el diario local ABC.

Desde la Cámara Paraguaya de Empresas de productos Domisanitarios, Higiene Personal y Afines (CAEDHPA) sostienen que “los mismos productos que se comercializan en Brasil, en Argentina, en Chile, en Bolivia en Uruguay son los que se venden acá. Chile, fue regulando el contenido y para el 2012 tenía que llegar al 30%”.

“El alto contenido de tripolifosfato en los productos puede causar daño al medio ambiente; por este motivo, países de la región tomaron medidas de regulación y fueron reduciendo el contenido paulatinamente hasta llegar a niveles mínimos que va de cero al 30, 40, 50%”, agregaron voceros de CAEDHPA.

“Los productos que vienen a nuestro país tienen menos del 10% del tripolifosfato o sea que las empresas teniendo un sentido de responsabilidad con el medio ambiente a nivel regional ya se autorregularon desde hace varios años atrás, entonces el contenido que tienen no incide en las aguas como argumentan industriales nacionales”, añadieron.