Dudas sobre los compromisos de las empresas de energía con las renovables

08.01.2021 | Cambio Climático

Un informe realizado para la central sindical IndustriALL encuentra que pese a las incipientes inversiones en renovables y a las onerosas campañas de marketing y RRPP, las grandes empresas de energía no están cumpliendo con los compromisos del Acuerdo de París y sus ganancias siguen dependiendo en gran medida de los fósiles. 


En el informe Perspectivas y tendencias de la transición energética: patrones, escenarios e impactos, realizado por el Ineep, una agencia brasileña de investigación especializada en la industria energética y respaldada por sindicatos, los investigadores examinaron en profundidad las estrategias corporativas, las inversiones y el funcionamiento en el mercado de las principales empresas de energía, así como entrevistaron a sindicalistas que trabajan en ellas.

El informe compara la estrategia corporativa con el texto acerca de la Transición Justa incluido en el Acuerdo de París de 2015 y la Declaración de Silesia en la COP24, y tiene en cuenta información obtenida de la Agencia Internacional de Energía. Además, describe la matriz energética actual y hace predicciones para el futuro, por empresa y por región.

Una tendencia que es inmediatamente evidente es la brecha entre la retórica corporativa sobre ecologizar el futuro y las inversiones. La mayoría de las empresas de energía se han embarcado en importantes campañas de relaciones públicas, a veces renovando su imagen por completo, en las que mencionan la transición energética. No obstante, el informe muestra que incluso Total, la empresa con el porcentaje más alto de inversión, solo ha invertido el 4,5 por ciento de su gasto de capital en energías renovables. La mayoría de las otras empresas han invertido la mitad o menos de esa cantidad.

Esta información se basa en datos de 2019. La pandemia del coronavirus y la volatilidad del precio del petróleo han acelerado la inversión en energías renovables, pero no existen evidencias claras de un cambio en la tendencia general.

Un desglose regional demuestra que las empresas de la UE —que tiene el entorno político más desarrollado—han invertido más en la transición, mientras que las chinas y rusas han invertido menos. El informe predice que, a pesar de la derrota electoral de Donald Trump, es probable que Estados Unidos mantenga en gran medida su política energética actual, que depende de los combustibles fósiles.

Las empresas están extendiendo sus inversiones en energías renovables —asegurando, en efecto, sus apuestas en futuros potenciales— mientras esperan seguir obteniendo la mayor parte de sus ingresos de los combustibles fósiles.

Las estrategias de transición están siendo cuestionadas dentro de las empresas de energía, tal como lo demostraron las recientes renuncias de ejecutivos de Shell causadas por molestias ante el lento ritmo de la transición energética. La ola de renuncias se producjo pocas semanas antes de que Shell anuncie su estrategia para la transición energética. Algunos ejecutivos han presionado por una salida más agresiva del petróleo, pero la alta dirección está más inclinada a seguir más cerca de la ruta actual de la empresa, según informó el Financial Times. 

El informe sostiene que no existen garantías de empleos de calidad: para 2050, dos tercios de los 25 millones de empleos previstos en energías renovables estarán en la energía solar, mientras que la mayor parte restante pertenecerá al sector de la energía eólica terrestre. No obstante, la mayoría de estos empleos se encontrarán en la fabricación de componentes, así como en la construcción y la instalación. Se espera que se generen unos cinco millones de puestos de trabajo en el área de operación y mantenimiento, la mayoría de ellos empleos manuales.

“Este informe demuestra que las empresas de energía están invirtiendo en marketing, no en energías renovables. Tienen la intención de continuar con sus actividades como de costumbre hasta que se vean obligadas a cambiar por circunstancias externas”, espoleó la directora de energía de IndustriALL, Diana Junquera Curiel.

 

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